El sol no se mueve

Photo by Belle Co on Pexels.com

son las sombras que crecen con la tarde

las hojas que se vuelven ocre

con el sonido de un piano entre sus ramas

son las olas que saltan buscando la luna

y las nubes que oscurecen

por cada beso marchito

son los pies que llenan las calles de rutina

y los recuerdos que echan raíces en la banqueta

como mala hierba a medio monte

sin permiso

ni barrera

así perdemos la vida

como un cerro que se desgrana

encima de la laguna

la fortuna que se humedece

cuando el invierno se aferra a las paredes

respiramos muerte todas las mañanas

y sembramos vida con los sueños

que escapan de las sábanas

porque nadie salta del balcón para ser feliz

porque nadie sonríe a luz y sombra

querido corazón

no saltes sin cicatrices

no dudes en duermevela

el sol no se mueve

solo quienes miran las almas por su herida

querido corazón

un día seremos tan honestos

como la luz en que nace el ocaso

un día

el mar desbordará un cuadro viejo

como la alegría que llueve con tu andar

Isidro Alterralista



Categorías:poesía, Viajes insolentes

Etiquetas:, ,

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: